En el primer control me dijeron que mi embarazo era ectópico, era mi primera guagua, ni siquiera sabía qué significaba eso. Me quedé congelada y también me sentí un poco incómoda, no se por qué. Mirando para atrás creo que es porque sabía que podía "no funcionar" pero no pensé que me iba a doler tanto, soy bien racional en general.

Bueno, y me quedé con un montón de cosas que después no sabía dónde poner. Es que me adelanté demasiado y cuando supe que estaba embarazada compré unos zapatitos con los que estaba fantaseando desde antes de hacerme el test! Igual tenía la esperanza de que en algún minuto me iba a funcionar, así que dije bueno, los voy a ocupar más adelante, a pesar de que me daba pena mirarlos, pero mi test de embarazo fue otro tema... ese si que me dio "no sé qué" botarlo y al mismo tiempo donde dejarlo?, se sentía "vacío" y al mismo tiempo importantísimo, no sé, como que era la única prueba de que existió... Al final guardé todo junto casi a escondidas en mi cajón de los calcetines.

Como estaban con los calcetines, todos los días los veía y la verdad es que después de unos meses ya me estaba empezando a torturar... así que

un día decidí escribirle una carta... Me sentí súper ridícula al principio, como que le "estuviera dando color"

eran esos juicios que yo misma había hecho sobre otras mamás que habían perdido una guagua tan al principio, que heavy que no sabía NADA.

Lo quise hacer, no para cerrar un capítulo ni para “superar” nada, sino simplemente para decir en voz alta lo que me estaba pasando y con la esperanza de que quedara ahí.

Prendí una vela, y me lloré todo lo que no había llorado por pudor... fue, liberador.
Guardé todo en una cajita bonita (zapatitos incluídos) y no se, se sintió como un cierre para mí, ahora puedo mirar atrás esa historia con más amor y empatía para mi misma.

Regresar al blog

Deja un comentario

Ten en cuenta que los comentarios deben aprobarse antes de que se publiquen.